No obstante su vida tan prolongada, la historia del genocidio en Guatemala y sus 200 mil víctimas fatales todavía no ve su fin. Hace un año se dictó una sentencia memorable, condenatoria, contra quien será sin duda recordado como uno de los más crueles dictadores que ha padecido esa república centroamericana, Efraín Ríos Montt. Sin embargo, la condena no llegó a cumplirse porque se halla atorada en la urdimbre de intereses creados, racismo, secretos no revelados, deliberados escollos burocráticos y complicidades. teleSUR