La primera batería que llegó a sus manos fue un obsequio de sus padres. Tenía apenas cuatro años de edad, era Navidad, y desde entonces la vida de Renzo Dalí no volvió a ser la misma. El músico multiinstrumentista recuerda aquel instante como uno de los episodios más trascendentales de su existencia. Ese fue probablemente su primer encuentro más importante con la música.