Treinta y tres países podrían sufrir penuria extrema de agua en 2040: son las conclusiones de un estudio del Instituto de Recursos Mundiales, que basándose en modelos climáticos y escenarios socioeconómicos, ha calculado las futuras necesidades hídricas y el agotamiento de las aguas superficiales en 167 países.
Más a corto plazo, concretamente en 25 años, la situación será extremadamente preocupante en nueve países de Oriente Medio, donde el líquido más preciado no será el petróleo, sino el agua: se trata de Baréin, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Arabia Saudí, Omán y el Líbano además de los Territorios Palestinos.
La región depende ya en gran medida de las aguas subterráneas y del agua de mar desalinizada. Algunos países podrían verse obligados a dejar de producir sus propios alimentos para reducir el consumo de agua.
Para una población siempre en aumento, menos agua significa más inestabilidad.
Los recursos hídricos han tenido un importante peso específico en e