San Sebastián, 26 may (EFE).- Rachel L. Mellon fue una multimillonaria estadounidense, coleccionista de arte y filántropa. Desde que conoció a Cristóbal Balenciaga, vestía día y noche sus diseños, que legó al museo dedicado al modisto en Guetaria y parte de los cuales se exhiben ahora en una exposición en la localidad guipuzcoana.
La relación de Bunny Mellon con la casa Balenciaga de París se inició en 1956 y concluyó en 1968, cuando el maestro cerró su negocio y la acompañó a los talleres de Hubert de Givenchy para que éste tomara el relevo.
El modisto francés, presidente fundador de la Fundación Balenciaga, ha dirigido la organización de esta muestra, que, bajo el título "Collecting Elegance. Rachel L. Mellon's Legacy", permanecerá abierta hasta el 25 de enero de 2018.
Givenchy ha recorrido este mediodía las cinco salas en las que se exponen 97 piezas de indumentaria de las 660 que posee el museo de la señora Mellon, que en sus doce años de fidelidad al modisto vasco gastó en la casa Balenciaga 614.310 dólares.
La exactitud de las cifras tiene una explicación, y es que esta clienta guardó cada una de las facturas de los vestidos y complementos que adquirió en Balenciaga, algunas de las cuales están también expuestas junto a bocetos, correspondencia, fotografías y objetos personales, que fueron donados al museo a principios del pasado año por la Gerard Lambert Foundation.
Los vestidos llegaron al museo en 2014, unos meses después de la muerte de Mellon, nacida en 1910 y heredera de una considerable fortuna como nieta del inventor del Listerine e hija del presidente de Gillette.
IMÁGENES RECURSO DE LA EXPOSICIÓN EN EL MUSEO BALENCIAGA
Palabras clave: efe,museo balenciaga,exposicion,givenchy