Parece una película pero no lo es. Un japonés de 40 años lleva 84 días viviendo en el aeropuerto de Ciudad de México. Se ha convertido en toda una celebridad en la terminal. Muchos pasajeros se detienen para hacerle fotos. Es una incógnita por qué ha decido quedarse a vivir allí. Según los medios locales, se quedó en México cuando hacía escala para viajar a Brasil, donde vive su novia. Las autoridades no le van a echar porque dicen que se trata de un pasajero en tránsito como cualquier otro.