Se ha convertaido en algo más que el símbolo de una pelicula. En España es el icono del movimiento Anonymous, el más beligerante en su día contra la Ley sinde, y uno de los subgrupos que conforman el movimiento 15M. La venta de estos antifaces en todo el mundo ha crecido manera espectacular. Y la principal beneficiada de tal éxito, quizás irónicamente, es la multinaciónal Warner, que tiene los derechos y se enbolsa un porcentaje de cada venta.