Diez años ha tardado Resurrección Galera en conseguir su objetivo. Profesora de religión, fue despedida hace una década por casarse con un divorciado y por lo civil. El Obispado apartó a esta mujer de las clases porque decía que su vida no era compatible con el espíritu de la Iglesia. Hoy el Tribunal Constitucional ha dado la razón a la profesora tras reconocer que sufrió discriminación por sus circunstancias personales.