Como si fuera un festival con música, baile, comida en abundancia y tiendas de campaña. Los independentistas llegaron por la mañana con la idea de quedarse hasta que se liberara a los detenidos en la operación contra los organizadores del referendum ilegal. Con el paso de las horas llegaban palés con grandes cantidades de comida y bebida repartidos por la Asamblea Nacional Catalana y Ómnium, que llaman a la movilización permanente.