Akamasoa (Madagascar), 8 sep (EFE).- (Imagen: Cristina Cabrejas) Los cantos de unos 5.000 niños acompañaron al papa Francisco hoy en su visita a Akamasoa, el barrio de la capital de Madagascar construido gracias al tesón del misionero argentino Pedro Opeka, quien hace 30 años rescató de un basurero a miles de menores y se propuso luchar para que tuvieran una vida digna.