Alicante, 18 feb (EFE).- El ucraniano Dmytro Demydov es un virtuoso del violín que formaba parte de una prestigiosa sinfónica de San Petersburgo (Rusia) hasta que la inesperada invasión de Vladimir Putin le obligó a salir precipitadamente en un coche para, un año después, ser uno más en la orquesta alicantina ADDA Simfònica, donde toca como músico invitado.
Durante ocho años, Demydov participó en una de las principales sinfónicas rusas y mundiales: la orquesta Mariinski de San Petersburgo dirigida por el afamado Valeri Guérgiev, y se enteró de la invasión de las tropas rusas en plena noche cuando regresaba junto a sus compañeros desde Moscú tras una actuación.
EDICIÓN: CARLOTA BRAVO RETA