Tras el colapso del Hotel Dubrovnik en Villa Gesell, continúan las labores de rescate y una compleja investigación judicial que apunta a funcionarios municipales. Se descubrió que la obra, supuestamente clausurada, continuó ilegalmente con la implicación de varios arquitectos vinculados al municipio. Mientras los albañiles detenidos fueron liberados bajo imputación, el contratista y un arquitecto bombero permanecen arrestados. La trama expone un preocupante doble estándar político que exige respuestas urgentes.