Un brote de fiebre amarilla en países de Suramérica ha provocado que el Ministerio de Salud refuerce la vigilancia para evitar posibles casos en el país.
De acuerdo al informe del regente de Salud, en Panamá, desde 1974 hasta la fecha no se han notificado casos en humanos, y desde 1978 no se han notificado brotes en primates no humanos.