Después de ocho años la reconocida banda de rock norteamericana volvió a pisar suelo argentino y en la noche del viernes ofreció el primero de los dos shows programados en la ciudad de Buenos Aires.
El espectáculo que arrancó puntualmente a las 21 se extendió durante tres horas demostrando la vitalidad de los integrantes del grupo y el vínculo con los fans de nuestro país.