Una mujer de veinticinco años que reside en un postergado barrio ubicado en las afueras de la localidad misionera de Oberá decidió realizar una denuncia pública como última instancia ante la falta de respuesta de las autoridades a sus reclamos.
La joven, que vive en condiciones deplorables, afirma que no puede controlar a su nene de tan solo diez años sumido en el consumo de drogas y conductas delictivas.
Un equipo de Crónica se acercó al lugar y pudo conocer en detalle la dramática situación por la que está atravesando la joven madre.