La noche del miércoles 15 de octubre cambió por completo la vida de Olga Francisca Ziga Luján y de sus tres hijos. Su esposo, Ramón Gilberto Vega Michel, salió de casa para ir por pan, una rutina cotidiana ligada al sustento familiar, pues ambos se dedicaban a vender tortas, gomitas y lo que estuviera a su alcance para salir adelante.
Minutos después de las siete de la tarde, el silencio y la tardanza encendieron la alarma. Vecinos comenzaron a gritarle que saliera: Ramón estaba tirado en la calle, gravemente herido, tras ser embestido por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga.