Vestirse de blanco y esperar el año nuevo en las playas de Río de Janeiro, en la fiesta conocida como Réveillon, se transformó en un atractivo turístico como el carnaval. Esta medianoche, 5,1 millones de personas lo hicieron en las calles de la ciudad brasileña y, de ellas, 2,6 millones recibieron 2026 sobre la arena de Copacabana, así Río rompió su propio récord Guinness como organizadora de la mayor fiesta de Nochevieja del mundo.