¿Qué seríamos nosotros sin los reyes? Nada. Y no me refiero a esos que vienen de Oriente metiendo en tu casa camellos y que se comen tu comida. Me refiero a los nuestros, a los que nos han acompañado tantos años. Ellos y toda la familia. Qué mejor manera de honrarlos que dedicándoles un programa enterito.