En un reportaje que ahonda en los límites entre la ciudad y la periferia más desolada, Tierra de Nadie presenta el macabro hallazgo de un cuerpo calcinado en un descampado a pocas cuadras de un exclusivo country. Las autoridades trabajan sobre la hipótesis de que la víctima fue asesinada y posteriormente descartada en ese terreno baldío, en un claro caso de ajuste de cuentas o crimen organizado que pone en evidencia la violencia que se filtra incluso a las puertas de los barrios cerrados. El contraste entre el lujo residencial y la crudeza del crimen en un terreno abandonado subraya la fractura social y de seguridad que define a esta verdadera tierra de nadie.