La península de Baja California enfrenta una grave degradación de sus bosques de kelp.
Organizaciones civiles advierten que más del 70% de estos ecosistemas han desaparecido en la última década por la crisis climática, la contaminación, plagas y el calentamiento del océano.
Especialistas llaman a un plan nacional con participación científica, social y pesquera para proteger lo que aún existe.