La zona cero del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) entra en una nueva fase con el despliegue de maquinaria pesada para avanzar en las labores de rescate y limpieza. Dos grandes grúas de la empresa Grúas Alhambra han sido movilizadas este martes para retirar el tren Iryo que descarriló y que permanece bloqueando el acceso a otros vagones afectados por el siniestro.
El objetivo principal de estas operaciones es facilitar el acceso al tren Alvia, implicado en el accidente, y permitir a los equipos de emergencia y técnicos ferroviarios seguir despejando la zona con mayor seguridad. La retirada progresiva de los convoyes es clave tanto para completar las tareas de búsqueda como para iniciar la investigación sobre las causas del choque.
Las grúas de gran tonelaje trabajan en un terreno complicado, marcado por un talud y por la acumulación de restos metálicos, lo que obliga a extremar las medidas de seguridad. Mientras tanto, efectivos de emergencia, fuerzas de seguridad y personal ferroviario coordinan las labores sobre el terreno.
El uso de maquinaria pesada marca un paso decisivo en la gestión del accidente, uno de los más graves registrados en los últimos años en Andalucía. Las autoridades mantienen cerrada la zona al tráfico ferroviario y no descartan que los trabajos se prolonguen durante varios días hasta lograr la retirada completa de los trenes y la normalización de la infraestructura.