Las imágenes grabadas por el cosmonauta ruso Sergei Kud-Sverchkov desde la Estación Espacial Internacional han capturado el fenómeno de las auroras boreales con una claridad y una viveza de colores pocas veces vista. Este registro visual coincide con la mayor tormenta solar en décadas, un evento que está permitiendo que estas luces se observen con una intensidad excepcional desde diversos puntos del planeta.