Él es Pol Deportes, el niño al que le cerraron las puertas del estadio… pero al que Dios terminó abriéndole las del mundo.
Su historia se hizo viral: sin poder entrar a ver la final de la Copa Libertadores, subió a un cerro con su celular y un sueño simple: narrar fútbol. Con eso le bastó. Su talento, su naturalidad y su empatía hicieron el resto.
Sin acreditación y sin recursos, el adolescente peruano creó su propia cabina improvisada y demostró que la vocación nace donde hay coraje.
Desde esa montaña narró como los grandes, y millones conectaron con él. Tanto así que hoy es invitado por canales deportivos, narradores profesionales y deportistas que quieren conocer al “niño del cerro”.
Y la sorpresa mayor llegó rápido: Pol fue invitado a narrar el partido entre el Real Madrid y el Manchester City, en España.
Pol Deportes quiso narrar con los mortales… y terminó narrando desde el Olimpo, con los dioses del fútbol.”