En Brasil, mientras inundaciones arrasan zonas de São Paulo, la región enfrenta una crisis crítica de agua potable debido a una sequía prolongada. Análisis oficiales alertan que, sin políticas de adaptación, la metrópoli podría quedarse sin reservas suficientes para la estación seca del 2026, evidenciando cómo la inacción política intensifica los efectos climáticos. teleSUR