En el quinto año de mi vÃnculo con el Alfa Tomás, su amor de infancia, Beatriz Beltrán, apareció en todos los tabloides del territorio. Embarazada. Sin pareja. Y acusada de haber destrozado el lazo de otra unión. Los rumores llegaron como una emboscada de un lobo renegado. Pero fue su reacción lo que verdaderamente me destrozó. —El padre de Beatriz me salvó una vez.