Una gigantesca tormenta invernal avanza este domingo hacia el noreste de Estados Unidos, tras descargar nieve y lluvia helada en gran parte del país, amenazando a decenas de millones de personas con apagones, caos en el transporte y temperaturas bajo cero.
Después de azotar las zonas suroeste y central de Estados Unidos, la tormenta comenzó a golpear los estados densamente poblados del Atlántico medio y del noreste, mientras una masa de aire gélido se asentaba en todo el territorio nacional.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) calificó la tormenta como "inusualmente extensa y de larga duración", provocada por la llegada de una masa de aire ártico procedente de Canadá.