Adamuz (Córdoba) ha vuelto a volcarse este domingo para rendir homenaje a las 45 víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido hace una semana, en el que también resultaron 126 personas heridas, de las que 22 continúan hospitalizadas.
La caseta municipal, convertida desde el primer momento en el epicentro de la tragedia tras el choque de los trenes, ha acogido una misa funeral que ha reunido a cientos de vecinos y familiares. Este recinto fue el denominado "kilómetro cero" del siniestro, donde los vecinos acudieron de forma inmediata para auxiliar a los pasajeros. Este domingo, ese mismo lugar se ha transformado en el primer espacio de despedida colectiva a los fallecidos.
El acto religioso ha estado presidido por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, y ha contado de manera excepcional con la presencia de la Virgen del Sol, patrona del municipio. Venimos con el corazón herido", ha expresado el alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, al inicio de la ceremonia, retransmitida en directo por Canal Sur Televisión. En la misa ha participado también Julio Rodríguez, conocido como el 'ángel de Adamuz', el joven que ayudó a rescatar a los viajeros en las horas posteriores al accidente.
El aforo, con unas 400 sillas dispuestas por la Diócesis de Córdoba, resultó insuficiente ante la masiva asistencia. El homenaje de Estado, de carácter laico, se celebrará el próximo 31 de enero en Huelva.