"Durante la administración de Quintero, Alejandro Toro y familiares como su esposa y hermano recibieron jugosos contratos de la alcaldía para tener medios digitales que defendieran al ex alcalde".
Simón Molina afirma que "haber saqueado a Medellín no es un juego, y debe tener sanción social por parte de los antioqueños".