Los sindicatos ferroviarios han confirmado la convocatoria de tres jornadas de huelga previstas para los días 9, 10 y 11 de febrero, después de que la primera reunión con el Ministerio de Transportes concluyera sin un acuerdo que permita desconvocar las movilizaciones. El encuentro, celebrado en un clima de tensión, reunió al ministro con representantes de CCOO, UGT y el sindicato de maquinistas SEMAF, en un intento por rebajar el conflicto laboral que atraviesa el sector.
La cita se produjo quince días después del grave accidente de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas, y del siniestro registrado en Rodalies que costó la vida a un maquinista, sucesos que han incrementado la preocupación por la seguridad ferroviaria. Mientras tanto, el malestar entre trabajadores de Renfe y Adif continúa creciendo, alimentado por denuncias sobre el deterioro de la infraestructura, especialmente en la línea entre Madrid y Barcelona. Estas incidencias han provocado retrasos frecuentes, averías y la retirada temporal de varios trenes, generando también un notable enfado entre los usuarios afectados por cancelaciones y largas esperas en estaciones. Las organizaciones sindicales advierten además de que, si no se alcanzan compromisos firmes y calendarios claros de inversión, podrían convocarse nuevas protestas durante primavera.