La trama sigue a un grupo de delincuentes comunes que, tras realizar un atraco fallido, se ven obligados a huir de la ley en una persecución desesperada. En su intento por escapar y salvar el botín, terminan refugiándose en una zona marginada, donde la violencia interna, la traición y la falta de códigos entre ellos los llevan a un enfrentamiento sangriento. La película explora la naturaleza humana bajo presión, mostrando cómo el instinto de supervivencia los convierte literalmente en "ratas rabiosas" dispuestas a todo por no ser capturadas.