Fue un golpe de corte fascista que colocó en la presidencia al dirigente del máximo organismos empresarial del país, Fedecámaras, Pedro Carmona, y contó con la asesoría de magistrados de la entonces corte suprema de justicia, abogados de poderosos bufetes, la misión militar norteamericana que funcionaba en fuerte tiuna y medios de comunicación. Golpe que derogó la constitución bolivariana vigente y procedió a destituir a los altos cargos del estado. Un golpe que, de inmediato, desató la represión y el terror en todo el territorio nacional.