Quería un iPad, y no tenía dinero. Este adolescente chino encontró la solución en la red: un anuncio le llevó a la empresa a la que vendió un riñón. Recibió a cambio poco más de 3.000 euros. Es lo que cuesta un riñón en China, donde el tráfico de órganos es algo demasiado común. ... http://es.euronews.net/