Edurne Pasabán, que el pasado lunes coronó, con la subida al Kangchenjunga, su duodécimo "ochomil" llegó esta tarde a Madrid antes de poner rumbo a Zaragoza, donde será tratada de las congelaciones que sufre. Pasaban aseguró que el descenso del campo 4 al campo base fue "uno de los peores momentos" de su vida. "Llega un momento en que el cuerpo de la persona dice que ya basta y el mío dijo basta", relató.