Las autoridades sanitarias indias trabajan contrarreloj para frenar un nuevo foco del virus Nipah detectado en Bengala Occidental, en el este del país, después de que se confirmaran cinco contagios y se aislara de forma preventiva a alrededor de un centenar de personas. Este nuevo episodio ha vuelto a encender las alertas en la región por tratarse de uno de los virus más mortíferos conocidos, con una letalidad que puede llegar hasta el 75% y frente al cual no existe, por ahora, ni vacuna ni tratamiento específico.
Dos de los casos confirmados son enfermeras de un hospital privado situado a unos 25 kilómetros de Calcuta. Ambas coincidieron en sus turnos entre el 28 y el 30 de diciembre y comenzaron a desarrollar síntomas graves -como fiebre alta y problemas respiratorios- pocos días después. El 4 de enero fueron trasladadas a la unidad de cuidados intensivos debido al rápido empeoramiento de su estado; una de ellas continúa en coma.