Es una aldea comunitaria en Israel establecida conjuntamente por ciudadanos israelíes judíos y árabes, cuyo cometido es educar para la tolerancia, la igualdad y el entendimiento y ofrecer un modelo de convivencia y pluralismo entre ambos pueblos. Ubicada en centro geográfico de Israel, a mitad de camino entre Jerusalén y Tel Aviv, cuenta con una población de 50 familias que totalizan unas 200 personas, y en su lista de espera aguardan otras 300. teleSUR