Pedro Sánchez vuelve a estar en el centro de la polémica tras ausentarse del funeral por las víctimas del trágico accidente de Adamuz. Mientras los Reyes Felipe VI y Doña Letizia acompañaron a las familias y recibieron el apoyo de la ciudadanía, los representantes del Gobierno entraron por una puerta lateral, evitando el contacto con el dolor colectivo. Un gesto que reabre el debate sobre la sensibilidad, la responsabilidad institucional y la desconexión del Ejecutivo con la calle.